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El anticiclón polar coloca a Chile y Argentina entre las regiones más frías de la Tierra

https://media.cnn.com/api/v1/images/stellar/prod/cnne-1692829-chile-frio.jpg

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Una intensa masa de aire frío de origen polar ha situado a varias regiones de Chile y Argentina entre los lugares más fríos del planeta en los últimos días. El fenómeno meteorológico, catalogado como un anticiclón polar, ha provocado un descenso drástico de las temperaturas, alcanzando registros inusuales incluso para zonas acostumbradas al frío invernal.

El evento ha afectado a gran parte del Cono Sur de América Latina, con especial intensidad en la zona austral de ambos países. Localidades de la Patagonia y del altiplano andino han registrado temperaturas que descienden por debajo de los -20 °C, mientras que ciudades más septentrionales han vivido jornadas con marcas térmicas récord para la época.

En Argentina, las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego han registrado sensaciones térmicas por debajo de los -30 °C, debido a la mezcla de temperaturas negativas y vientos intensos. En Chile, el clima gélido ha afectado severamente a la Región de Magallanes, así como a áreas de la cordillera en el centro-sur del país, donde han ocurrido fuertes nevadas y condiciones de hielo extremo.

Este suceso ha sido causado por un anticiclón polar que se ha movido hacia el sur del continente, creando una estabilidad atmosférica que promueve la acumulación de aire extremadamente frío en las capas bajas de la atmósfera. Asimismo, el sistema ha impedido la entrada de masas de aire más cálido, extendiendo la duración del incidente y empeorando sus consecuencias.

Los expertos en climatología han indicado que este tipo de eventos, aunque no son nuevos, están logrando intensidades y coberturas geográficas sin precedentes. Se ha detectado una mayor duración de estos frentes fríos, lo cual podría estar vinculado con variaciones en los flujos de aire a nivel mundial, posiblemente afectadas por el cambio climático.

Los efectos han sido variados. En las regiones rurales, el intenso frío ha impactado las actividades ganaderas y agrícolas, causando la muerte de ganado por el frío extremo y afectando a los cultivos vulnerables. En las áreas urbanas, los sistemas de calefacción han operado al máximo, lo que ha generado un aumento en el consumo de energía, mientras que muchas personas sin hogar han tenido que ser llevadas a refugios de emergencia preparados por las autoridades locales.

Los servicios de salud también han reportado un aumento en las consultas por enfermedades respiratorias, particularmente entre adultos mayores y niños. La combinación entre bajas temperaturas, contaminación atmosférica y hacinamiento en viviendas precarias ha generado condiciones propicias para el agravamiento de cuadros gripales, bronquitis y neumonías.

Mientras tanto, los servicios de emergencia han puesto en marcha procedimientos especiales en los dos países para ayudar a las personas en situación de riesgo y evitar incidentes por carreteras congeladas, acumulaciones de nieve o interrupciones del suministro eléctrico. Las autoridades han aconsejado evitar viajes no esenciales, asegurar una adecuada ventilación en áreas con calefacción y tener extremo cuidado al usar estufas o braseros.

A nivel regional, se observa la posible expansión del anticiclón hacia áreas con mayor densidad poblacional. En ciudades como Santiago de Chile o Buenos Aires, donde las temperaturas han sido menos severas, se anticipa que el frío aumentará en los días venideros.

La situación también ha generado reflexiones en torno a la preparación de los países sudamericanos frente a fenómenos climáticos extremos. Si bien el Cono Sur está habituado a inviernos rigurosos, la frecuencia e intensidad de eventos como este parecen ir en aumento, lo que pone en tensión la infraestructura urbana, los sistemas de salud y la planificación energética.

Frente a esta situación, diferentes especialistas han subrayado la importancia de mejorar las habilidades de adaptación al cambio climático, incluyendo un aumento de las inversiones en viviendas adecuadas, redes de protección social y sistemas de alerta temprana más exactos.

Por ahora, las condiciones extremas continúan, y todo indica que el anticiclón polar seguirá marcando el pulso climático del sur del continente durante varios días más. La atención de los servicios meteorológicos y de emergencia se mantiene activa, mientras millones de personas enfrentan una de las olas de frío más intensas del año en el hemisferio sur.

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