A mes de su implementación, crecen las quejas de almaceneros y autoservicios por la escasez de productos.
A punto de cumplir un mes de vigencia, la versión de «Precios Justos Barriales» destinada a almacenes y autoservicios registra altos niveles de incumplimiento. Fuentes del sector privado calculan que los comercios y negocios de proximidad se encuentran apenas el 20% de los 98 productos que integran la canasta. «Estamos al tanto de ese problema y de algunas maniobras, como cupos a las compras, que es difícil controlar un peso que múltiples inspecciones«, admite un Clarín una fuente oficial
“Precios Justos Barriales” es la extensión del programa de precios regulados con la Secretaría de Comercio, liderado por Matías Tombolini, para prevenir la inflación. El programa fue oficializado el 1 de junio y estará vigente hasta el 31 de julio. Según lo pactado con mayoristas y fabricantes, se fijaron los precios durante 45 días ya de 15 de julio tendrán un aumento tope del 3,8%. es decir, muy por debajo de la inflación proyectada para ese período.
«Para abastecernos dependemos basicamente de los mayoristas. Y hasta el momento, el unico que acompaña el programa es Vital, que tiene aproximadamente el 60% de los productos. Los demás o tienen muy poco o los productos no están señalizados«, protestó Fernando Savore, presidente de la Federación de almaceneros de la provincia de Buenos Aires.
The major preocupacion de los almaceneros y los negocios de proximidad son los faltantes de productos básicos y de alta rotación, como aceite, harina y arroz. «Lo más curioso es que ahora tampoco hay azucaralgo que nunca había pasado”, añadió la titular de la cámara de autoservicios chinos, Yolanda Durán.
«Precios Justos Barriales» es una nueva intención para achicar la brecha de precios entre las grandes cadenas de supermercados y las tiendas de proximidad. Para el armado de la canasta, Tombolini logró acuerdos con una treintena de fabricantes (Arcor, Mastellone, Unilever, Mondelez, Colgate y Nestlé) para conformar una canasta de acotada de alimentos, bebidas, tocador y limpieza, que serán ofrecidos en todo el país para candados mayoristas y grandes distribuidores, entre candados Vital, Maxiconsumo, Diarco, Yaguar, Parodi, Makro, Micropack y Nini.
Este es el tercer intento por llevar Precios Justos a los negocios más chicos, que representa el 60% de las ventas del consumo masivo. Ya lo habían intentado sin éxito en 2020 Paula Español (con el lanzamiento de Súper Cerca) y en 2021 Roberto Feletti (+ Precios Cuidados), dos de los antecesores de Tombolini. Ambas iniciativas naufragaron por el mismo motivo: el notorio faltante de productos. La historia se repite.
Precios Justos se enfoca exclusivamente en las grandes cadenas de supermercados y cuenta con un universo de 25,000 productos, el cual tiene un incremento de 5% mensual, dividido en pasos hacia atrás: 3.2% en la primera semana del mes y otro 1,8% a partir del día 20. El objeto se proclama y establece precios de referencia en las categorías de consumidores más sensibles para productos adicionales y similares.
Savore y Durán coincide en que existe un problema específico. Dicen que en muchos casos se racionan la entrega de mercadería (un máximo de dos bultos por compra, por ejemplo) o la oferta tiene la condición de comprar otros productos por fuera del programa. «Las inspecciones apuntan a verificar si hay productos y si los precios se cumplen. Pero hay maniobras que escapan a esos controles«, explicó en Comercio.
La brecha de precios entre canales no es nueva, pero se profundizó con la ampliación del programa Precios Justos, en perjuicio de los autoservicios, almacenes y ferias. Estudios de consultoría especializada coinciden en que el consumo masivo en promedio sestancó, pero que aumenta las ventas en los candados de supermercados y Caen en los negocios de proximidad.
