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El nutricionista que decreto de las dietas

El nutricionista que decreto de las dietas

Es la nutricionista de Dalma Maradona y Stephanie Demner, una de las primeras personas influyentes para conquistar el mundo digital. Autoridad de Las dietas tienen un finalen Instagram, @integralnutricion, pidió más de 1 millón de seguidores, y hasta creó Integra, su propia marca de marca de barras, chocoarroz y granolas proteicas que es un suceso de ventas. En un mano a mano con Viva, Laura Romano cuenta que conviene hacer para tener una vida más saludable.

Nacida en Carmen de Areco, estudio Nutrición por una situación personal: colgante su adolescencia sufrió trastornos debido a una obsesión extrema por las dietas y el cuerpo. Durante el curso encontré las herramientas para sanar esa reacción tóxica que tenía con su físico y la comida, y se mostró, una vez recibida, enfocarse en brindar un abordaje integral a cada pacientealgo que los nutricionistas que la habían tratado de joven no hacían.

¡En la mesa! La nutricionista Laura Romano y sus propuestas saludables. Fotos: Gentileza Laura Romano.

Empezó montando con una amiga un consultorio en Luján, pero con el tiempo se dio cuenta de quería desarrollar su profesión en Capital Federal. Cuando llegó a la ciudad no tenía muchos pacientes, por lo que buscó la manera de hacerse conocida. Fue allí donde vio en las redes sociales una solución a ese problema.

«En esas plataformas vieron cómo algunos colegas transmitían mensajes nocivos que no sólo promovían el exceso de actividad física para bajar de peso sino que también demonizaban a ciertos alimentos y festejaban las dietas bajas en carbohidratos o baja en carbohidratos, para citar un caso. Enseguida me di cuenta de que era mi oportunidad para desmitificar todo eso que se estaba diciendo. Corría el año 2015 cuando empecé a realizar posteos con recetas, pero con un plus de una explicación nutricional», cuenta Laura.

«Ofrecía menúes que surgieron pastas y recuerdo que la gente se horrorizaba cuando vieron que les necesitaban hidratos para comer. Todos tenían el prejuicio de que engordaban. De a poco, orgánicamente, fue creciendo mi perfil hasta que compensa una llamada sección Versus donde comparó un alfajor de arroz versus otro mini convencional. Marcaba que tenía la misma cantidad de grasas y calorías. La aceptación fue de más de 500”, relató Laura.

Laura Romano con productos de su marca personal, Integra.

«Comparaba un alfajor de arroz versus otro mini convencional. Marcaba que tenían la misma cantidad de grasas y calorías. La aceptación fue tal que pasé de tener unos pocos seguidores a más de 500.»

Laura Romano, influencer

Se convirtió en un empleador, cuyo primer consultorio que cobijó en Buenos Aires se convirtió en un centro conformado por ocho nutricionistas que, con poca supervisión, se especializa en nutrición oncológica, trastornos alimentarios, entre otras patologías. «Al principio, mi idea era atender casos de anorexia y bulimia, pero hoy hago mucho más que eso. Además de tratar a personas con sobrepeso y obesidad, mi energía está puesta en la prevención. Descreo por completo de las dietas”, Amplía la profesional.

¿Qué es hoy tener buenos hábitos?

Cómo la idea es reducir lo que hace mal y aumentar las cosas que nos hacen bien, hay que priorizar el consumo de frutas y verduras frescas, de vegetales, que quedan en el olvido pero son re saludables, y la ingesta de granos enteros. No estoy en contra de los hidratos, pero estos tienen que ser de buena calidadcomo cereales integrales, arroz integral, cebada, quinoa, poroto, arvejas, papa, batata, choclo.

Dietas saludables, un plato modelo. / Fotos: Gentileza Laura Romano.

Y después este plus que me gusta que es el de tener una relación sana con la comida, o sea, comer eso la mayor parte del tiempo, pero igualmente destinar un pequeño porcentaje del tiempo a esas comidas no saludables. Sabemos que no sirven para nada, pero a muchos los hace feliz y les da lugar productos de consumo como la papa frita o el chizito de paquete o el alfajor de kiosco.

A propósito, el nutricionista el proponente ha conocido seguidores y pacientes siguen una regla basada en la economía. «Tengo mi regla de 80/20, donde les digo que el 80% del tiempo se alimenta con mucho de lo que nos hace bien, y el otro 20% restante lo hacen con eso que nos hace pelota. Tipo hamburguesa con papas fritas.»

«Reconozco que a veces a mí también me gusta desayunar mate con facturas, o compartir una merienda con amigas y llevar alguna galletita o torta, o bizcochitos llenos de sal. La gente de esta manera logra sostener los hábitos para siempre. Porque si le sacas todo lo que les hace mal pero les gusta, no lo pueden sostener. Con solo comer sano ya bajas de peso. Y otra clave es que hay que bajar la vara con la demanda con el cuerpo.

«Con solo comer sano ya bajas de peso. Y otra clave es que hay que bajar la vara con la demanda con el cuerpo».

Laura Romano, influencer

Only ocurre que en los meses de vacaciones la gente se relaj y come de todo. ¿Qué recomienda?

Con las despedidas, las Fiestas y las picadas de verano, el 80/20 suele complicarse. Lo ideal en estos casos es tratar de compensar. No importa si se aplica un 60/40. Pero lo importante no es frustrarse. Es más importante lo que hacemos Durante todo el año que lo que se hace en las Fiestas o los períodos de vacaciones.

Muchos se someten a períodos de ayuno o al famoso «el lunes empiezo la dieta». ¿Cuál es tu opinión al respecto?

No estoy a favor de los ayunos. Insisto en que lo mejor es volver a los hábitos normales, o mar, a los 80/20. Porque si vas a algo muy estricto después, el rebote puede ser contraproducente. Capaz que estás 15 días haciendo un desintoxicación y al día siguiente, cuando volvés a comer como siempre, empezás a alimentarte peor que como lo hiciste en la playa. Mi consejo es nunca irse a los extremos.

¿Cuáles son los aliados del verano?

Sin duda las frutas y las verduras. Es un buen momento para ingerirlas porque al hacer tanto calor nos dan muchas ganas de comer cosas frescas, y ellas son las indicadas, dado que están compuestas por un alto porcentaje de agua. De esta manera, también nuestros hidratamos. Lo mejor es incorporar muchas frutas en el desayuno, que nos aportan las vitaminas y los minerales que necesitamos para afrontar la jornada y, además, por su aporte de fibras nos llenan.

Y en el almuerzo y la cena hacer de las saladas de distintos colores nuestro caballito de batalla. La clave es sumarles muchas hojas verdes para darle volumen al plato. Pasa que en invierno la gente no quiere «en-saladita» y este es un buen momento para amigarse con ellas.

Otro imbatible de las altas temperaturas son los licuados que, elaborado a base de fruta fresca con agua o yogur, es perfecto para evitar el picoteo y la sensación de saciedad. No hay que tenerle miedo al batido de banana y leche. Cuando usamos la fruta entera estamos aprovechando todos los beneficios nutricionales de su fibra, a diferencia de un expressido donde solo estamos consumiendo su azúcar.

Aprende a portarte bien, según la nutricionista. Fotos: Gentileza integra.

¿Qué hay que evitar?

En verano recomienda limitar el consumo de alcohol los fines de semana. Vale aclarar que la incorporación de buenos hábitos no tiene que vers como algo para adelgazar, ya que el mensaje es para todos por igual: para el que tiene que someterse, bajar o mantener su peso. La diferencia está en la cantidad de comida que voy a comer.

Por ejemplo, en una familia donde uno tiene que bajar y otro someterse, el menú puede ser el mismo, pero lo que variará será la proporción del plato. Si quieres comer mucha verdura con una taza de plato con hidratos y otra taza de proteína, también serás soñado porque deberías sufrir kilos de más; es decir, consumirá menos y más vegetales de lo otro.

Otros consejos importantes aproveche el verano, dado que los días son más largos, para engancharse con el ejercicio. Que mer la motivacion para despues comer mas sano. No esperar a que empiecen las clases oa volver de las vacaciones para empezar a sumar hábitos saludables.

Límites que ayudan

Al final de las cuentas, lo importante, observe al nutricionista, es reducir, no eliminar, aquello que nos hace mal, esto es: el exceso de azúcar, de edulcorante, de aditivos y conservantes y grasas de origen animal, sobre todo. Por fin, hay que escaparle a todo lo que esté procesado y empaquetado. Pero a veces surgen las excepciones.

“Cuando subo una receta de tarta con masa casera, siempre digo que si no tenés tiempo de hacer la masa de tarta, comprala, pero por lo menos que no sea de jamón y queso, sino de espinaca y ricota, zapallito, choclo, etc. . . Hay que tratar de reversionar las recetas convencionales haciéndolas más sanas. If a day no podés hacer la milanesa, comprala en la carnicería porque de la milanesa a la hamburguesa de cajita hay un abismo”, subraya.

La nutricionista Laura Romano dice que no hay que irse a los extremos..

Y grega: «Por ejemplo, el nugget de pollo no está hecho con pechuga y encima posee un montón de sal, aditivos y conservantes que hacen mal. Hay que aprender a encontrar un término medio. De eso se trata el camino de los buenos hábitos: saber que te vas y volvés… No hay que irse a los extremos.”, subrayar.

¿Qué se puede hacer para mantener los hábitos saludables y evitar el parto, si no se quiere cocinar?

Eso se puede resolver planificando un plato completo a base de una fuente de proteínas, carbohidratos y plantas. Podemos comprar fajitas integrales y hacernos sobre con ellos o sándwiches con pan integral. As proteinas, vegetales y atún en lata son una recuperación para los días en que no se quiere cocinar o priter el horno. Solo hay que lavar bien el contenido porque tienen mucho sodio.

Su fórmula es proponer un camino de hábitos saludables. /Fotos: Gentileza por Laura Romano.

También se pueden cocinar pechugas de pollo rápidamente en la sartén y, cualquiera sea la variante, le agregamos mucha ensalada. Y para los que les gusta el choclo pero les da fiaca hervirlo, una opción es cocinarlo en el microondas por 4 minutos con la chala y todo. Asi ya esta listo para comer. También se puede recurrir a los hidratos de buena calidad, como el arroz yamaní, la quinoa o la cebada. Sólo hay que hervirlos y llevars al freezer por porciones. La consigna se llama simplicidad.

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