Una multitud acompañó a la Scaloneta desde el hotel Hilton hasta el estadio Madre
Cuadras y Cuadras y Cuadras. Colgados de los kilómetros de vallas, en las ventanas, en los balcones, en las terrazas, subidos a los techos de las casas, trepados a semáforos y carteles de publicidad. La marea de gente salió a las calles de la ciudad de Santiago del Estero para ver a los campeones del mundo pasar. Miles y miles de hinchas, en su mayoría familias, fueron desde bien temprano en las inmediaciones del Hotel Hilton, situado justo enfrente de la Gobernación de Santiago, para hacer una vigilia que se hizo extensa y calurosa. Al fin el plantel, con Lionel Messi a la cabeza, se hizo ver arriba del micro -pero no convertible- y paseó por el centro rodeados de una gran custodia policial antes de liderar el rumbo en el Estadio Único Madre de Ciudades.
La locura por la Selección campeona del mundo desbordó esta provincia del norte argentino.
Una señora de unos 80 años sostenía un cartelito desde su balcón, lindero al hotel donde se hospedaron Messi y compañía aquí: «Los amo», decía en letras negras. Ese amor se multiplica por miles de locales y también muchos que llegaron desde Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Mendoza, Córdoba, entre otros lugares, para ver de cerca a los culpables de haber obtenido la tercera estrella para la Argentina.
Esto graba el micrófono desde que salió del búnker hasta que ingresó al estadio apareció 24 minutos. Todo salió sin problemas y todos pueden saludar a sus ídolos. Eso sí, todo ha pasado por el vídeo del micrófono. Pesar que existe una idea original para utilizar el autobús descapotable, que de hecho estuvo estacionado en la calle del hotel listo para ser abordado, finalmente se inclinaron por moverse de la manera convencional. Eso sí, cumplieron con pasar por la Fan Zone organizó a unas cuadras del hospedaje albiceleste, donde se contraba una gran concentración de gente. Algunos futbolistas captan videos de los saludos y el agradecimiento popular con sus teléfonos celulares.
La mayoría de las hinchas se aban sin entradas. Muy pocos fueron los privilegiados en pouder conseguir un boleto para presenciar la fiesta puertas adentro de la cancha, con capacidad para 42 mil espectadores (aunque a la venta salieron menos boletos). Otros, tal como pasó en River el jueves pasado, fueron víctimas de la estafa y no pudieron entrar por haber adquirido entradas falsas.
Adentro, sobre una de las cabeceras, donde ordenó la noche con bombos y redoblantes, fue la barra brava de Central Córdoba…
Santiago del Estero. Enviado Especial.
